Mi Historia Personal

Desde muy temprano he estado buscando la verdad y el amor. Buscaba la verdad porque soy una ingenia crédula y como resultado he sido herida antes. Buscaba el amor porque me sentía sola e insegura. Pensaba que debería haber alguien en quien pudiera confiar y abrirme y alguien que nunca me pondría en ridículo. Pero a medida que buscaba la verdad y el amor en las amistades, siempre terminaba sintiéndome desilusionada. Me sentía así aún cuando nadie me quería herir intencionalmente. Con el tiempo paré de buscar la verdad y el amor en las personas. Empecé a investigar la idea que algo “más grande” existía en el mundo espiritual que gobernaba las leyes de la verdad y el amor. Me convertí en una estudiante de la astrología. Me entusiasmaba saber cuán frecuentemente y con cuánta precisión la astrología delineaba las personalidades de las personas y los diferentes sucesos. Creía que por medio de la astrología podría encontrar un mejor amigo y podría ganar el amor de la gente. Después de cuatro años de estudio me percaté que mi creencia en la astrología sólo entretenía a la gente, pero que ellos casi nunca me tomarían ni a mí ni a la astrología en serio. Me sentía aún más sola y frustrada que antes. También empecé a hacer preguntas serias acerca de la vida que la astrología no podía contestar.

Durante este tiempo conocí a una mujer que había estado asistiendo a una iglesia durante toda su vida. Ella había aprendido recientemente cosas acerca de Jesucristo que pudieron cambiar su vida. Yo pensaba que la astrología era una de las varias formas para alcanzar a Dios, pero ella me aseguró firmemente que Jesucristo era el ÚNICO camino a Dios. Tuvimos muchas noches de debates acerca de esto, y finalmente acepté leer la Biblia por mí misma. Cuando lo hice, aprendí cosas increíbles acerca de Jesucristo. Era Dios hecho hombre. Él era la Verdad. Él me amaba tanto que sufrió y murió para que pudiera estar con Él para siempre. Solamente tenía que creer en Él y en su resurrección.

Escuché dos preguntas acerca de la astrología que realmente me desafiaron. Si la astrología era una ciencia tan matemáticamente precisa, como lo creía, ¿por qué fue que los sabios no pudieron encontrar al niño Jesús el día que había nacido y por qué no pudieron encontrar el lugar exacto de su nacimiento? Y, si la astrología era una de las muchas formas de encontrar a Dios, ¿por qué el Rey Herodes usó la astrología para tratar de matar a Jesucristo, quien amaba a todo el mundo y quien iba a morir para que pudiera salvar a la gente del hecho de tener que pasar la eternidad separada de Él en tormento? Cuando reflexioné en estas preguntas, comprendí que la astrología nunca podría ser el camino hacia Dios. Le dije a Jesús que si era la Verdad, y si me amaba más que cualquier otra persona podía amarme, desearía estar con Él para siempre, empezando en ese mismo momento. Le pedí que tomase el control de mi vida.

Después de hacer esta decisión, mi soledad e inseguridad desaparecieron, y en su reemplazo, recibí paz y consuelo. Había finalmente encontrado al que había buscado durante toda mi vida, alguien que me amaría completamente y quien nunca me engañaría. Desde entonces he aprendido a amarle más y más, ya que sé que además de amarme, Él me ha dado una vida con propósito. Puedo alcanzar a otros en sus soledades e inseguridades y con el amor de Dios, para compartirles del amor de Dios hacia ellos.

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